CONOCE A JUAN MORALES SERRATO
MI VIAJE COMO ESCRITOR
Nací en Osuna, en 1996. Desde entonces, mi camino ha estado marcado por los lugares que he habitado, por las personas que han cruzado mi vida y por una inquietud constante por entender el mundo a través de la palabra.
Cursé el bachillerato en los institutos Arquitecto Ventura Rodríguez (Boadilla del Monte) y Francisco Rodríguez Marín (Osuna). Sin embargo, más allá de la formación académica, mi verdadera inclinación siempre ha sido la Historia, y en especial la Historia del Arte. No descarto que algún día ese interés me lleve a profundizar aún más en ella, porque en gran parte mi forma de escribir está atravesada por esa mirada histórica y estética del mundo.
En mis poemas aparecen, a veces, ecos de personajes históricos, no como referencia erudita, sino como vehículos para expresar pensamientos y emociones. También la luz, entendida casi como un elemento pictórico, recorre mis versos, intentando dar forma y claridad a lo intangible.
He participado en diversos concursos literarios a lo largo de mi trayectoria académica, obteniendo reconocimientos en varios de ellos, entre los que destaca el Premio de Poesía del I.E.S. Arquitecto Ventura Rodríguez en 2015 con el poema "Capitán Alatriste".
Mi escritura también ha encontrado espacio en publicaciones como la "Revista de Feria de Osuna", con el artículo «De la razón a la mesa», así como en la revista "En la verde orilla", editada en Málaga. A ello se suman experiencias poéticas más allá de nuestras fronteras, como encuentros en Marruecos y el Festival Internacional Rompiendo la “Palavra”, donde la poesía unió voces de distintos países.
El 21 de marzo de 2024, con motivo del Día Mundial de la Poesía, participé como ponente invitado por la Asociación Melilla para la UNESCO en un acto celebrado en la Facultad de Ciencias de la Educación de Melilla.
Sigo escribiendo con la misma inquietud de siempre: la necesidad de comprender lo vivido y de encontrar, en la palabra, una forma de luz.
LA SINGULARIDAD DE MIS OBRAS
Mis obras nacen de lo vivido, no de lo inventado.
Se construyen a partir de experiencias personales, de vínculos, de lugares que he recorrido y de recuerdos que permanecen. En ellas conviven lo íntimo y lo cotidiano, lo que ocurre en silencio y lo que deja huella sin pretenderlo.
No busco alejarme de la realidad, sino mirarla con otros ojos. Transformar lo cercano en palabra, lo cotidiano en relato, lo emocional en algo que pueda compartirse.
Cada texto lleva consigo una forma de ver el mundo: la de quien observa con atención lo pequeño, lo aparentemente simple, y encuentra ahí su sentido. Esa es, quizá, la única constante en todo lo que escribo: lo real como punto de partida y la escritura como manera de entenderlo.
INSPIRACIÓN DETRÁS DE CADA PALABRA
La inspiración no llega de lejos: habita en lo que vivo. En mi pareja y en la forma en que compartimos el tiempo, en los lugares que piso y que, sin darme cuenta, empiezan a formar parte de mí. En la memoria familiar, en las historias que me preceden y en las experiencias que, poco a poco, me van construyendo.
Escribo desde ahí: desde lo cercano, desde lo que se queda. Desde instantes que parecen mínimos pero insisten en permanecer, desde emociones que no siempre encuentran otra salida que convertirse en palabras.
Cada texto es una manera de mirar hacia dentro y hacia fuera al mismo tiempo. De recoger lo vivido, transformarlo y devolverlo convertido en algo que pueda ser sentido otra vez. Porque, al final, todo lo que escribo nace de un mismo lugar: la vida, tal y como ocurre.
¿Era la música? ¿Era lo inusitado? Ambas sensaciones, la de la música y la de lo inusitado, se unían dejando en mí una huella que el tiempo no ha podido borrar.
LUIS CERNUDA